Malt
MALT es nuestra adictiva fragancia de whisky.
Un buen whisky es toda una experiencia sensorial; es el mordisco en la lengua, el calor en las mejillas y el aroma ahumado que se desprende al caer sobre hielo.
Es un aroma del que Anais Cresp, fundadora de Akro, se enamoró cuando trabajaba en los pubs y bares de Londres. Para ella, siempre estará asociado con ese punto de inflexión de la noche: la hora bruja en la que las cervezas se convierten en chupitos, la relajación en hedonismo y la noche se acerca a la mañana. Malt es un aroma dulce y ahumado que aporta un aire de acogedora decadencia a cualquier situación.





